Ya soy artesana reconocida por la Comunidad de Madrid: un paso más..
Pocas cosas hacen tanta ilusión como lo que os voy a contar hoy. Acabo de recibir oficialmente la Carta Artesana de la Comunidad de Madrid, número S-2/741, en el oficio de Costurera. No es solo un papel bonito ni un trámite administrativo: es el reconocimiento a un camino hecho de oficio, dedicación y mucho mimo por lo que hago.
Llevo años creando piezas con mis manos, cuidando los materiales, los procesos y los pequeños detalles. Pero ahora, al fin, mi trabajo tiene un sello que lo avala: el de artesana de Madrid.
Porque todo empezó casi sin querer. Mi abuela Ana me enseñó a hacer ganchillo ( algo que hacía antes) y mi abuela Sara me metió el gusanillo de la costura. Ella siempre dice que todas sus hijas y nietas perdieron la aguja… menos yo. Que yo fui la única que la encontré.
Hace 15 años el proyecto empezó de una forma diferente. Pero la vida a veces te lleva por caminos que no esperas, y hace 10 años, con el nacimiento de mi hija, todo fluyó. Ver cómo la ropa se le quedaba pequeña demasiado pronto me hizo investigar. Así descubrí la ropa evolutiva: esa que crece con los peques, que se adapta, que acompaña, que respeta. Y también entendí que la sostenibilidad solo tiene sentido si es para todos, no un lujo. Por eso en La Sombra del Gato mantengo precios justos: para mí, que vivo de esto, y para las familias que confían en mis puntadas.
Hoy, después de mucho esfuerzo, de horas de taller, de descoser y volver a coser, he conseguido que la Comunidad de Madrid me acredite como artesana. Y esto no es solo un título bonito: es la garantía de que cada prenda que sale de mi taller (cada vestido cruzado, cada sudadera con escamas de dragón, cada pantalón evolutivo) está confeccionada íntegramente por mis manos, desde el patrón hasta el último pespunte.
¿Qué significa realmente este carnet?
Para quienes no estén familiarizados, la Comunidad de Madrid exige cumplir una serie de requisitos para conceder esta acreditación: demostrar que la elaboración del producto es manual, que se dominan las técnicas tradicionales o innovadoras del oficio, y que la actividad se desarrolla de forma profesional. En mi caso, he tenido que presentar muestras de mi trabajo, explicar mi proceso creativo y superar una evaluación técnica.
En definitiva, no vale solo con “hacer cosas bonitas”. Hay que demostrar oficio, conocimiento y compromiso.
Un compromiso con la calidad y lo auténtico
Y para vosotros este reconocimiento es también una garantía. Significa que cuando compráis una de mis piezas, estáis adquiriendo un producto original, hecho en Madrid, con técnicas controladas y con todo el peso de una tradición artesana reconocida oficialmente.
Gracias por acompañarme en este viaje
Ningún logro tendría sentido sin quienes valoráis el trabajo bien hecho. Cada pedido, cada mensaje animándome a seguir, cada vez que alguien elige una pieza hecha a mano frente a lo industrial… eso es lo que realmente da vida a este oficio.
Así que este carnet es tan vuestro como mío. Porque sin vosotros, mis manos no tendrían a quién emocionar.
Seguiré creando con la misma pasión de siempre, pero ahora con un plus de ilusión y un reconocimiento que me hace sentir más artesana que nunca.


